Capítulo 30 Dolor

Los amigos de Gadreel que eran ángeles de la oscuridad me ataron a un poste, un poste que de seguro pondrían en medio del fuego para quemarme.

—Carolina, no sé por qué eres tan ingenua —se acerca Gadreel— Siempre estás a la Merced de Kayler— Te tiene en sus manos y es triste que no tengas amor propi...

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