Estoy feliz

Despierto poco a poco con el canto de los pájaros y el susurro de las hojas bajo la brisa fría que entra por el balcón. Abro los ojos con lentitud; la habitación se ve borrosa y la confusión me invade mientras intento reaccionar.

Esta no es la habitación de Gianna, es la de Deimos y mía. ¿Cómo lleg...

Inicia sesión y continúa leyendo