Capítulo 11

Justo en ese momento, la puerta de su habitación se abrió. Era Clarissa, su supuesta madre.

—Clara querida, ¿cómo estás?

Que Clarissa llamara a Clara querida ya era sospechoso de por sí.

Clara no estaba bien en absoluto. Estaba literalmente aterrorizada. Pero hizo todo lo humanamente posible para...

Inicia sesión y continúa leyendo