CAPÍTULO 24

—Sal, sé que estás ahí —dijo Clara sin voltear a mirar a Liam.

—¿Cómo lo descubriste? Mi dama se está convirtiendo cada vez más en una loba.

—¿Por qué no iba a saber que estás ahí? Tu perfume y el crujido de la puerta te delataron.

—¡Wow! Mi Luna se está volviendo más atenta a su entorno.

—Cálla...

Inicia sesión y continúa leyendo