Capítulo 220 ¿PODRÍA SER?

Capítulo 220 ¿PODRÍA SER?

Avena dejó el manojo de leña que sostenía en el suelo. Usando sus manos para limpiarse el sudor de la frente, suspiró aliviada.

—Uno, dos, tres, cuatro... —Contó los manojos que había dispuesto ordenadamente junto a la chimenea—. Y seis. Solo un manojo más, Avena —se dijo...

Inicia sesión y continúa leyendo