CAPÍTULO 288

—¿Qué… qué fue eso? —dijo Avena.

—Lo siento, señora —se disculpó el conductor—. Casi atropello a…

El sonido de la puerta a su lado al abrirse casi hizo que el corazón de Avena se le saliera por la boca.

—¿Raphael?

Sus ojos se abrieron aún más cuando lo vio de pie frente a ella.

—Oye, ¿qué estás...

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