Solitario

—¿Cómo estás? —dijo Edgar a Brandon, que estaba sentado en su cama.

—Estoy bien, solo un poco solo —respondió Brandon con una sonrisa triste.

—Te pondrás mejor pronto —dijo Elaine, y los ojos de Brandon se iluminaron un poco.

—Gracias, mi señora, es muy generoso de su parte venir a visitarme —dij...

Inicia sesión y continúa leyendo