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—Aquí está. Mi hogar —dijo Toreh mientras saltaba del caballo, aterrizando graciosamente sobre sus pies.

—Es pequeño —dijo Eloive mientras se paraba a su lado.

—Oh, lo siento, no todos tenemos tres palacios a nuestra disposición.

—Lamento si he herido tus sentimientos.

—Entremos.

Toreh golpeó l...

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