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—No sabía que eras tan cercano al lobo —dijo Avetha.

Zikur sonrió con malicia.

—Otra cosa que no sabes de mí. ¿Por qué estás aquí, Avetha? ¿No deberías estar en la fiesta?

—La fiesta terminó hace minutos. Lo sabrías si no estuvieras familiarizándote con el lobo.

—Ese lobo tiene un nombre, Avetha...

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