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Sycamore y yo nos encontramos en el tranquilo abrazo de los jardines reales. El aire estaba lleno de la fragancia de las flores en flor, y el suave susurro de las hojas en la brisa proporcionaba un telón de fondo relajante para nuestra reunión clandestina.

Tan pronto como entré en los jardines, Syc...

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