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Nunca llegué a agradecerle a Ruarc por la ropa, a Thane por el teléfono, a Elijah por los libros, a Eloive por las botas ni a Waxlyn por el abrigo de piel roja. Nunca llegué a agradecerles, por culpa de Sia. Me tuvo encerrada en la enfermería todo el día mientras su hermano, Izal, realizaba todo tip...

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