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Podía sentirlo, pero no podía verlo.

Era la cosa más extraña del mundo. Podía sentir mis bragas empapadas de sangre, pero cuando estaba en su baño con las bragas en los tobillos, no había nada. Ni una sola gota de sangre.

Ahora estoy aquí, tratando de no perder la calma.

—Necesito llevarte al pal...

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