143

Una gota de sudor rodó por su espalda, y Dogara se sorprendió por la nueva sensación. No había sudado en mil años, y le tomó escalar una montaña para hacerlo. Suspirando, miró la manta extendida en la cima, observando la cesta de picnic. No había visto una en mil años. Definitivamente necesitaba emp...

Inicia sesión y continúa leyendo