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—¿Quieres que le dé una paliza por ti?

Una risa se escapa de mis labios mientras camino hacia el balcón. El viento me golpea con fuerza y me agarro a la barandilla para no caer. Desde aquí puedo ver las calles y me asombra ver los tejados cubiertos de nieve y las luces navideñas que conectan las ca...

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