19

—No contestes—le suplico.

—Tengo que hacerlo—dice, alejándose de mí. Lamento la pérdida del contacto. Me recuesto contra el cabecero.

El teléfono vuelve a sonar y quiero destruir ese estúpido aparato. ¿Cómo no me di cuenta del teléfono antes? ¿De quién es? Probablemente de Sia. Contesta la llamada...

Inicia sesión y continúa leyendo