27

—¿Entonces qué hacemos ahora? Cecilia no está con Massa y tampoco con Eloive —pregunté, quitándome los zapatos. Sia desabrochó un botón de su camisa.

—Nada. Solo me ofrecí a ayudar para poder decidir lavarme las manos de su caso.

—¿Pero no crees que le debes ayudar a Eloive? Se metería en serios p...

Inicia sesión y continúa leyendo