28

—Cierra los ojos. Si los abres, lo sabré y te pondré un collar.

—Eres un imbécil. Un pedazo de...

Su risa sarcástica me calla. —Si me insultas, te insultas a ti mismo. Así que cállate y sigue caminando.

Ojalá hubiera proporcionado pruebas. Ojalá no me hubiera dejado llevar por él. Pero ya es dema...

Inicia sesión y continúa leyendo