32

Estoy respirando con dificultad cuando termino de gritar.

—¿Y dices que estás mareada? No necesitas café, sino una maldita pastilla para calmarte —dice Eloive, dejando la taza de café sobre la mesa.

—Lo que necesita es que la examine un médico. No está en su sano juicio.

¡Qué maldito imbécil!

—¿...

Inicia sesión y continúa leyendo