48

—Pfft... mis putas pueden hacerlo mejor que eso. Ahora bésame de nuevo y frótate contra mí mientras lo haces. Sí, así. Hmm, creo que te mantendré cerca un poco más.

Sé que probablemente te estés preguntando cómo terminé siendo la puta de Massa, bueno, te lo contaré. Discutimos y, eh, la única maner...

Inicia sesión y continúa leyendo