Setenta y tres

Eloive se levantó de la cama en cuanto el sol apareció en el cielo. No era una persona madrugadora, pero si quería escapar de los horrores del palacio hoy, necesitaba estar en pie y activo. La Reina Fae vendría hoy y no había nada que Eloive odiara más que recibir visitas. No tenía problema con el R...

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