Setenta y cuatro

—¿Sigues en la cama en serio? Cariño, te dije que íbamos a tener un desayuno real y no podemos permitirnos llegar tarde! —grita Sia mientras entra en la habitación. Está completamente vestido, con una camiseta blanca y pantalones cargo.

Pongo los ojos en blanco. —Es tu culpa que siga en la cama.

—...

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