84

Cocci sacudió la cabeza mientras veía a Crinka seguir a las concubinas a su lugar. Sabía cómo iba a terminar la noche, habiendo escuchado sus planes la noche anterior. Lo que tenían en mente para la desprevenida loba era peligroso, pero Cocci no iba a intervenir, ni iba a dejar que nadie la salvara,...

Inicia sesión y continúa leyendo