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—¿De compras? ¿En serio? ¿Quieres llevarla de compras? ¡Eso es lo más ridículo que he escuchado! ¡Un príncipe islandés llevando a una loba de compras!

Sia frunció los labios mientras se secaba el cabello con una toalla.

—Tío, ¡qué sorpresa verte aquí! Pensé que estabas en Finlandia.

—Estaba en Fi...

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