Capítulo 30 Profundo

Catarina

Zion subió las escaleras conmigo en brazos como si yo no pesara nada.

Cada escalón crujía bajo sus pies, pero él no disminuía el ritmo. Su amplio pecho golpeaba contra mi costado, cálido y sólido, y su aroma, a lluvia, madera y algo salvaje, se colaba por mis fosas nasales como si quis...

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