No nos gusta el enemigo

Pasaron muchas semanas y todo lo que podía hacer era observar cómo crecía mi vientre de manera sobrenatural. Una vida que surgió de la nada.

—¿Cuándo pensabas decirles a las chicas?— dice Lenah en esta tarde oscura y sombría en mi casa.

Me sentía avergonzada, ¿cómo podría decirle a Carney y Tenn q...

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