Capítulo 11 11

Todavía me está follando con fuerza cuando me corro, la humedad deslizándose sobre su polla, retorciéndome como si me hubiera electrocutado.

Y así, sin más, me convierto en una idealista. El realismo, al fin y al cabo, es para los tontos. Esto no tiene por qué empezar y terminar como un simple lío ...

Inicia sesión y continúa leyendo