Capítulo 20 20

Soy el único hombre que de verdad puede hacer que estas mujeres se corran.

Me pongo de pie y saco la cartera. —Aquí tienes unos cuantos cientos por tu tiempo. Pero esta noche no va a pasar.

Se le afloja la boca por la decepción. —Pero… yo… es gratis…

—Nada en la vida es gratis —le digo—. Si Demya...

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