Capítulo 23 23

Sus ojos se abren de par en par, emocionada.

—¿Qué quieres decir?

—El FBI no dio con mi nombre por accidente —le informo—. Lo plantaron. Alguien decidió incriminarnos por algo que hizo.

Ella frunce el ceño.

—No entiendo.

—No pasa nada. Yo sí. Esto empezó mucho antes de que Robert Lawrence siqui...

Inicia sesión y continúa leyendo