Capítulo 44 44

—Su cama —corrige ella—. Todo era suyo. Y, en muchos sentidos, todavía lo es.

—Así que me estás diciendo que, si Aleks decide acostarse con un montón de mujeres distintas justo delante de mí, ¿se supone que debo fingir que no lo veo?

—Precisamente.

Suelto un bufido.

—Sí, eso no va a pasar nunca....

Inicia sesión y continúa leyendo