Capítulo 55 55

Sé incluso antes de desplegarlo que encontraré pequeñas fresas bordadas alrededor del borde.

Porque estaba con mi hermano cuando lo compró.

—Es un poco cursi, ¿sabes? —le advertí.

—Le va a encantar —respondió él, sonriendo como un loco—. A Isabella le encantan las fresas.

Se lo dio ese mismo día...

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