Capítulo 82 82

Asiento despacio.

—No solo dio una pista. Se lo tomó como su maldito trabajo. Cada vez que el caso parecía estancarse, aparecía con otro dato, otra pista, otra sugerencia sobre dónde buscar y cuándo.

—No puede ser.

—¿Por qué? —exijo—. ¿Por qué esa lealtad? ¿Por qué la necesidad de defender a ese ...

Inicia sesión y continúa leyendo