Capítulo 56 LA FIESTA, ERES MÍA...

Gerard continuó bloqueando mi paso con su cuerpo, aunque yo ya estaba excitada, sintiendo como mis pezones estaban muy duros y un cosquilleo caliente en mi sexo, el cual se volvía más húmedo con cada muestra del ardor de Gerard. Mi corazón latía más rápido, mis rodillas cedían, mi piel se erizaba po...

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