La verdad, casi, de lo que pasó

—¿Noah? —pregunta ella con preocupación.

—Perdón por molestarte. Vuelve a dormir. —Apartando las mantas, salto de la cama y me dirijo a la chimenea. Las llamas están bajas, a punto de apagarse. Arrodillándome, coloco cuidadosamente un tronco sobre las brasas moribundas, añadiendo leña y observando ...

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