¿Se queda?

Julia

Maldito sea, maldita sea su engaño. Originalmente quería herirlo de alguna manera, humillarlo públicamente, pero debo tener cuidado de no arruinar las futuras oportunidades de mi hija para un buen matrimonio. —No sé si puedo quedarme aquí— admito, sin estar segura de poder confiar en mis sen...

Inicia sesión y continúa leyendo