Un alfa enfermo

Julia

Ceno sola, maldito sea. No vino a mi habitación donde trabajo con mis acuarelas. Tampoco visitó a Noa. Su ausencia allí es extraña, ya que parece adorar a la niña. ¿Estaba fingiendo solo para ganarse mi favor?

No lo creo. Desde el momento en que nació mi hija, no podría haber sido más tier...

Inicia sesión y continúa leyendo