Capítulo 124

No se irá. No llegará a eso, no esta vez.

Los gruñidos salvajes continuaban, más animales que humanos, y Livia se giró para apoyar la espalda contra el frío metal de su puerta, deslizándose hasta el suelo. Las emociones que siempre mantenía firmemente contenidas intentaban liberarse y salir a la su...

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