MUJER LOCA ESCOGIÓ

—Mmmmm...—exclamó ella y, desafortunadamente, cayó sobre Mia, quien terminó en el suelo gimiendo de dolor.

Eunice tenía peso y no había manera de que Mia pudiera atraparla.

—¿Estás bien?—se levantó rápidamente de Mia, pero los moretones en el cuerpo de Mia no podían ocultarse. Su cuerpo se puso ro...

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