ELLA ES LA ÚNICA

Habían pasado unos días y Mia seguía con su vida como de costumbre, buscando trabajo.

—¿Alguna suerte?— Se sobresaltó al escuchar a Jenny, que estaba al otro lado de la puerta cuando la abrió.

—No—. Mia suspiró y Jenny la envolvió en un cálido abrazo. Sabía por lo que Mia estaba pasando, ya que el...

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