VISITA DE NICO

Mia se movía por la calle en silencio, sus ojos ya se estaban poniendo borrosos y le picaban mientras arrastraba su cuerpo cansado por la calle donde vivía. Estaba contenta de estar casi en casa porque el día había sido muy agotador para ella.

—Gracias a Dios, ya casi estoy en casa. Estoy tan cansa...

Inicia sesión y continúa leyendo