Capítulo 31 Un torrente interminable de pasión

Mis largos rizos caen en cascada sobre mis hombros y coloco mis enormes pechos en las copas de encaje para un efecto máximo. Mis uñas, pintadas de rojo, se clavan en mi suave piel blanca. La pose parece pervertida. Estoy nerviosa y emocionada, pero también preocupada. ¿Y si no funciona? ¿Y si no log...

Inicia sesión y continúa leyendo