Capítulo 34 Libre por primera vez

̶ ¡Creí que te habían atrapado!  jadeo, sintiendo una oleada de alivio.

—No

nos pillan, niñita —gruñe James, aún agarrando mi muñeca—. Vamos. Esas sirenas

no son para nosotros, pero podrían serlo si nos quedamos. Me arrastra tras él

hacia las profundidades de Central Park.

—Pero

es ilegal caminar ...

Inicia sesión y continúa leyendo