Capítulo 6 Morder

Eventualmente termino en el único lugar lo suficientemente seguro como para no cometer incendio provocado: la sala de estudio.

En cuanto entro, es como si alguien accionara un interruptor.

Luces fluorescentes, olor a cafés ridículamente caros y filas de estudiantes aferrándose desesperadamente a s...

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