Capítulo 1 Pesadilla
¨Lo Que es Un Bonito Sueño
Puede Darle Espacio a Las Pesadillas¨
Hoteles Zafario… La Franquicia más grandes de Hoteles, un sueño para muchos, entrar allí se siente como llegar al paraíso.
"Hoy será tu ultimo día aquí Zoe, no puede ser tan difícil salir del infierno"…
Pensé observando el gran edificio que se hallaba enfrente de mi, con estructura perfecta, ventanas de vidrios pulidos y el cartel más llamativo de toda la Cuidad, "Hotel Zafiro"
Introduje mi huella en la pantalla de la habitación, sentí el escaneer pasar por todo mi cuerpo, me cambie de ropa y me puse perfecta para la ocasión. Ser recepcionista siempre fue mi sueño, aunque lidiar con clientes y jefes un poco exigentes, hizo que todo se volviera pesado.
—Aun recuerdo el día que recibí mi solicitud para trabajar aquí, te juro que fue un sueño, la emoción en comentarle a toda mi familia que al fin una Miller tenia un gran puesto, en un lugar reconocido.
—Yo te advierto algo Zoe trabajar en este hotel, es como la mafia, una vez que entras no hay salida.
—Eres una exagerada Darly, esta bien que los jefes sean exigentes y el hotel este súper resguardado, pero de allí a no librarte nunca, me parece algo gracioso – ella me toma del brazo y me susurra al oído observando que no venga nadie ha ser atendido – yo se muy bien lo que te digo, si no quieres que te vaya mal, quédate, es mejor la muerte antes de que renuncies o mejor aun ocaciona un despido, aquí hemos visto cosas y sabes que eso vale. ¿Estamos?
—Ya agendé mi cita con Tom y se que el entendera mi renuncia, una editorial me ha contactado y les ha interesado mi libro de negocios turísticos, asi que puedo empezar una nueva vida, de pequeña ese siempre fue mi sueño y ya es hora de cumplirlo – sonreí imaginándome firmando mis libros.
—Los sueños no existen Zoe, son solo ilusiones y Dios quiera que me este equivocando, porque cuando intentes renunciar, sabras lo que es vivir encadenada – susurra – así que piénsalo
—Enserio asustas Darly – respondí riendo.
La hora de hablar con mi jefe había llegado.
Darly me toma de la mano y susurra "Suerte"…
Me pidieron que esperara un momento afuera, mi cuerpo sintió un frio extraño, me coloque un abrigo.
Mi teléfono vibro y era un mensaje de James
"Te espero pronto en nuestro lugar de siempre, tenemos que celebrar que ya todo Estados Unidos tendrá una nueva escritora. Te amo te mereces lo mejor"
—Ya puede pasar. – me endicó la secretaria y guarde mi celular en mi bolsa sonriendo.
Tom se encontraba allí sentado. El jefe de toda la franquicia hotetera Zafiro, su traje de gala no tenia ni una arruga, siempre perfecto, cómo un modelo de revista, dejó el cigarrillo a un lado, indicó que tomara asiento.
—¿Por qué razón deseas renunciar Zoe? – pregunto de manera neutral.
—Aquí le tengo mi carta de renuncia – la saque de mi bolsa, mis manos temblaban sin motivo alguno – Quiero retirarme, ya que deseo construir mi propio camino, este hotel me ha dejado muy buenas enseñanzas, llevo años trabajando aquí… – me interrumpe
—Esta bien – toma mi carta de renuncia y la firma, abre una libreta y comienza anotar algo, me extiende un chequee con una cantidad alta de dinero – esta será tu liquidación. Gracias por ofrecer tus servicios, Hotel Zafiro estará en deuda contigo.
Le sonrío y me levanto.
—Muchas gracias.
Me dirijo a la puerta, aunque al intentar abrirla esta cerrada. Y las luces en la oficina han sido apagadas.
—¿Pensabas que esto era todo? – escucho un susurro en mi oído, los pelos de mis brazos se ponen de puntas – te contrate por el hecho de ser una chica joven, hermosa, tu cabello rubio hace llamar la atención y tus ojos azules llenos de brillo, una chica llena de sueños, conmigo lo puedes tener todo...
Me alejo y me voy al extremo de la oficina,
—No estoy interesada en seguir trabajando para usted, asi que por favor déjeme salir y encienda la luz – le hablo firme. El se acerca a mi de forma brusca y me toma de la cintura.
—Siempre quise sentirte – susurra a mi oído una vez más, me retorcí toda, tratando de soltarme, pero me sujetaba con mucha fuerza. Empezó a besar mi rostro, mi frente, mis mejillas y lágrimas comenzaron a salir de mis ojos – este será el mejor de los recuerdos que te llevaras del hotel, nunca lo olvidaras, todas las chicas que toman la decisión de renunciar aquí, se llevan el mismo regalo que tú.
Cada beso me provocaba nauseas, me pegó del escritorio y comenzó a quitarme la camisa, mis manos se comenzaron a tocar el escritorio y sentí un vaso de vidrio, lo tomé y se lo pegue en la mano, este se la sacudió y maldijo. Yo corri lo más rápido que pude hasta la puerta y grite con todas mis fuerzas ¡Ayúdenme! ¡Me quieren violar!
El comenzó a reír
—No puedes escapar, porque este es mi imperio, mi juego, mis reglas – Me dio una bofetada, las fuerzas se me agotaron, cerre mis ojos, para no sentir todo lo que estaba haciendo conmigo, yo gritaba mienstra el hacia con mi cuerpo lo que deseara, me mordía, lamia, besaba… mi mundo se torno oscuro, cuando sentí como entraba dentro de mi, todo su cuerpo encima de mi, senti cada movimiento con asco, mienstra el se llenaba de orgullo, el maldito orgullo masculino.
Luego me lanzó al suelo, arrogando mi ropa a un lado, las luces se encendieron. Yo deseaba que todo se mantuviera oscuro, para así creer que estaba viviendo una pesadilla y no que esta era mi vida.
—Esto es todo, espero que cumplas tus sueños como yo estoy cumpliendo el mio hoy.
Me levante del suelo temblando, mi voz se quebró
—Esto no se quedara así, me voy a vengar y les are saber a todos lo que eres y lo maldito que esta este lugar – se acercó a mi, pasó sus dedos por todo mi rostro.
—Ay querida Zoe, si llegas a hablar te va a ir peor, no me conoces como enemigo. Ya vete, te retiras por la puerta de servicio, que tienes unos pequeños moretores en los brazos, por no portarte bien.
Al salir estaba lloviendo, no me importo mojarme, me sentía sucia, mi ropa tenia su olor, lagrimas salían sin parar de mis ojos, voltee para ver ese lugar que comenzó como un sueño y se convirtió en mi pesadilla, hare justicia, todos sabran quien es Tom Williams, hare justicia, aunque me cueste la vida…
Mi teléfono vibró. Un mensaje de James:
"Zoe ya estoy aquí... Te amo, nos vemos Pronto"
Suspiré y apague el celular. Tome un taxi
—Al hotel más cercano por favor – le indique no llegaría a casa así y mucho menos dejaría que James me viera en este estado , tenia que ver que iba a hacer y como les contaría lo sucedió. Me recosté del cristal del carro y al cerrar los ojos, esa escena se repetia una y otra vez en mi cabeza, no lo podía controlar las lagrimas simplemente salían. Deseaba con todo mi ser que todo esto fuera una mentira.
