Capítulo 16 La Fogata

Todos estamos rotos por dentro; solo que, mientras vivimos, la vida sigue y hay que aprender a sostener la herida.

Dejé el libro arriba de la cama y miré afuera: todos iban hacia la fogata. «Si quería sentirme por lo menos bien, debía ir, aunque fuera un rato, Roos. Luego regresas a ver si una de l...

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