Capítulo 2 Oscuridad

Sabes los escritores sueñan despiertos. Ojalá yo poder serlo algún día y ver el mundo de la misma manera en que lo vez tu o parecido...

Me deje caer cuando entre al hotel. Como puede ser que algo tan perfecto, tan hermoso, pueda estar tan dañado por dentro. Las Personas, los seres humanos son despreciables, los hombre con poder lo son.

Quite mi ropa y fuí a la ducha, lagrimas salían y salían humedeciendo todo mi rostro, senti que caian como gotas de azufre sobre mi piel. Me estrujaba todo el cuerpo con agresividad, para quitar todo rastros de sus células en mi, su saliba, su olor. Mis manos temblaron cuando tome el jabón y me vi moretones en los brazos.

Me coloque una bata para dormir y me acoste en la cama, como un capullo, cubriendo mis pies, como cuando era niña, si me cubria toda nadie me haría daño.

Encendí mi teléfono y tenia muchas llamadas perdidas. 

Mamá 

"Hija, porque no llegaste a casa, te guardamos tu platillo favorito, nos quedamos esperando tu gran  noticia, Escríbenos"....

Mamá...  ¿Como le explicas a tus padres que un hombre a abusado de ti, que te ha dejado moretones, que ha hecho de ti lo que quiere?

Decido responder...  Solo a ella:

Mamá hablamos mañana a primera hora, me he quedado en un hotel ya qué salí un poco tarde del trabajo te amo.

Debía pensar con cabeza fría y no con emociones.

¿Que era lo que debia hacer?  No puedo quedarme de brazos cruzados, viendo como mi mundo se viene abajo, aunque no era buena idea quedarme sola aquí.

Le marque a James. Al tercer tono respondió 

— Necesito que vengas aquí, es urgente algo, algo – mi voz se corto y se transformo en un jadeo – estoy en el hotel al final de la carretera, solo ven.

—¿Que es lo que sucede? me tenias preocupado.

—Tu solo ven. Aquí hablamos – respondí y colgué la llamada.

Pedí una copa de vino y me sente en el suelo a beberla lentamente, quizás el alcohol hacia que la herida doliera un poco menos .

Me levante a mirarme en el espejo, mis ojos ya no tenían ese brillo, mi rostro estaba demacrado, tenia marcas en la cara, odie el reflejo que vi en el espejo y lo golpee con mi mano, ver los cristales caer, me dio una sensación de alivio y al mismos tiempo de dolor, mi mano no paraba de sangrar y escuche golpes en la puerta, salí corriendo y me agache en un rincón de la cama.

—Abre por favor Zoe – es James dije en un susurro, me levante y le abrí la puerta.

—Maldición. Mira como estas Zoe, el espejo, tu mano, ¿que ha pasado aquí?

—Han abu, abusado de mi – mi voz se corto, él se acercó y me abrazo, su piel sentí que quemaba y lo aparte – no me toques, no puedo, no puedes.

—¿Quien te ha hecho esto? Lo mataré con mis propias manos – comenzó a caminar por toda la habitación, tomándose del cabello.

—El dueño del hotel, del hotel Zafiro, esto es lo que sucede cuando decides salir. Y yo, yo necesito a ser jestucia, por eso me tienes que acompañar a declarar, debemos ir a la policía y que ellos se encarguen, estoy segura que no soy la única que le han hecho esto. James, James– repetí su nombre miestras este se alejaba.

—No creo que la policía te crea Zoe.

—¿Estas diciendo que estoy loca?

—No es eso, mírate, miranos, nosotros no somos nadie, en comparación a el, debe tener todo comprado, saldremos perdiendo, amor, firma  el contrato de tu libro mañana y vámonos lejos, olvidémonos de todo esto, formemos una familia – me tomó de las manos y fruncí el ceño, en que estaba pensando.

—No puedo creer que me haya enamorado de un cobarde como tu, si me quisieras aunque sea un poco, no dijeras esto. ¿cómo puedes pensar en familia, hogar? ¡si eres incapaz de cuidarme ahora! – le grite y vi como mi mundo se caia lentamente, el suelo se volvió un charco de sangre por mi mano.

—Dejame vendarte eso – James se acerca y me alejo, tomó la cobija de la cama y me la enrrollo en toda la mano – yo estoy loca, asi que mejor vete. 

—Zoe, yo solo quiero ayudarte, puede ser peligroso hacer eso.

—Y es aun más peligroso que yo siga al lado de alguien como tu, terminamos James.

—No estas pensando las cosas bien Zoe. Aunque si quieres denunciar, esta bien te apoyare y promete que luego nos hiremos, no quiero que nadie te  haga daño.

—Solo vete James y si verdaderamente me quieres ayudar en algo, paga el espejo que he roto, mañana quiero salir a primera hora y tranquila.

—Piensa en nuestros futuros hijos, nuestra familia.

—¡Que te largues dije! – Nunca le había gritado a James en estos 5 años y quizás ese siempre ha sido el problema su tranquilidad, su paciencia ante todo.

Mis manos temblaban, mi cuerpo entero lo hacia, me acoste nuevamente en la cama, abrace la almohada aferrendame a ella, como un niño se aferra a su oso de peluche. Ya no habían colores a mi alrededor, todo se habia ocurecido, todo se habia apagado, al cerrar los ojos todo lo que vivi en la tarde volvía a mi una y otra vez, es cierto cuando dicen que la vida te cambia en cuestión de segundos, ya luego de esto yo no podría ser la misma Zoe, tenia que tratar de ser fuerte por mis padres, ya lo demás no importaba, mi sueño de ser escritora había llegado a su final, no podía soñar más, todo se ha apagado ya tan solo queda la noche fría y el mundo oscuro.

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