Capítulo 3 Justicia

"Donde hay Poca Justicia,

Es un Peligro Tener Razón"

Francisco de Quevedo

Al levantarme senti que un camión  pasó por encima de mi, aunque para mi desgracia, no había muerto, seguía con vida...

De todas las cosas que pude haber imaginado, esto nunca paso por mi mente y eso que las escritoras, pensamos en miles de historias todos los días.

Al salir  del hotel pedí disculpas por el pequeño inconveniente que había tenido con el espejo, por lo menos James se pudo hacer cargo de algo.

Tome un taxi y le pedí que me dejara en la estación de policías más cercana.

—Usted es muy joven y hermosa, como para tener un marido abusivo – me dijo el taxiste, un  hombre  mayor, cerré mis ojos y respire profundo.

—Algunas veces tomamos las peores decisiones creyendo que son las mejores. Y de la nada llegan las consecuencias – respondí mirando hacia la ventana, somos tantas personas y todos cargamos con realidades distintas...

En la  estación de policías, todos me miraban con desprecio, como si fuese mi culpa estar así.

—Quiero hacer una denuncia – mi voz se quebró – me han violado anoche

—¿Porque razón no vino a denunciar, ayer?

—Estaba destrozada – lagrimas volvieron a salir

—Hay que hacerle unos exámenes y asi ver si lo de la violación es cierto – respondio el policía viéndome de arriba abajo.

—Mire tengo moretones. Yo vine a denunciar a Liam Wilson, el dueño de la franquicia hotelera Zafiro y estoy segura que no soy la única chica que le han hecho esto – afirme y este comenzó a reir sin parar, como si lo que le conté el mejor chiste.

—¿Zoe, dijo que se llamaba? eso es lo mas absurdo que he escuchado, Liam es un hombre ejemplar y respetable, si lo que desea es manchar la reputación de alguien horonable esta en el lugar equivocado – maldije

—Voy a hacer justicia a mi modo, le juro que volvere aquí y usted se quedara sin su puesto, esa placa que lleva puesta es solo un adorno – seque mis lagrimas y le mire con desprecio.

—Retirese señora, no entiendo como una joven tan bonita, pueda estar tan loca – Al salir afuera, lo vi, uno de los guardaespaldas de Liam, maldije, James tenia razón esta gente tiene todo comprado.

No sabia de que manera tocar la puerta , lo tienes que hacer Zoe tu eres fuerte.

—Mamá – susurre muy bajo entrando a casa, observando cada pequeño detalle y fotografía .

—Mi niña, mira como vienes, que te ha pasado mi Zoe – ella pasa sus manos temblorosas sobre mi cara y su mirada se queda fija en la mano en la que tengo un pesado de tela amarrado – Frederyn – comienza a llamar a mi padre – tu ve a tu habitación, tu padre me traerá el vendaje y hablaremos de que es lo que ha pasado.

Mi habitación color rosa, mis afiches de todos los países que quiero conocer y al fondo todos mis libros, ya esto no tenia sentido.

—Yo solo quería renunciar – mi voz se quebró, aun no entendía como seguían saliendo lagrimas de mis ojos – y el hizo lo que quizo conmigo, yo yo – mi voz se cortaba cada vez más, me partia el alma ver a mi mamá y a mi papá asi, llorando al igual que yo – solo quería dejar el hotel, para asi poder centrarme en la publicación de mi libro, y ahora ya no, no puedo, me siento asquerosa, mi vida ha llegado a su fin. 

—Zoe, eres la chica más valiente que conozco, de niña has sido la más terca y defendias a tus amigas de los abusivos – dijo papá abrazandome – sigues siendo la estrella más hermosa y se que haras lo correpto con todo esto. Las cosas no se pueden quedar así, la justicia existe y tarde o temprano el tiempo pone todo en su lugar cariño.

— Y James ¿sabe de esto? – pregunta mamá.

— Es un cobarde, hemos terminado y no lo quiero ver más. El solo quiere que me vaya lejos y tengamos hijos. Como puede decir algo asi, cuando no quiero que alguien me toque, me quema

—James siempre fue muy infantil – sonríe ante el comentario de mi madre – hagas lo que hagas te apoyaremos mi niña y ese desgraciado pagara todo lo que te ha hecho, a los Miller nadie los destruye, te hare una sopita, asi que te dejaremos sola. Te amamos Zoe.

Debía de tomar acción, haría todo esto por mi misma.

Mis redes sociales eran muy activas y allí tenia un punto a favor, tenia que intentar que el mundo me creyera o sembrar la duda en las personas.

Mi teléfono vibro, un mensaje de un numero desconocido:

"Si llegas a volver a abrir la boca, te daremos una sorpresa. Piensa antes de actuar"

Mis manos temblaron, el teléfono se me cayo al suelo.

Con este mensaje tendría algo que mostrar.

Al  caer la noche decidí hacer un en vivo

—Se que la justicia existe, por eso estoy aquí, pidiéndoles de su ayuda, para que detenga a una persona, llevaba años trabajando en uno de los hoteles Zafiro. Y cuando decidí renuciar mi jefe abusó de mi – comencé a mostrar cada marca que tenia, algunos comentarios estaban a mi favor, otros a mi contra – me enviaron este mensaje – lo lei  y mostre – si algo me llega a pasar, culpo a Liam Wilsom, estoy segura que no he sido a la única que la han depojado de su dignidad como mujer, asi que si también has sido agredida, levantemos todas la voz. El día de mañana nos reuniremos aquí en la plaza, a protestar por nuestros derechos como mujeres, ¿quienes me acompañan? alcemos la voz y hagamos que la violencia acabe.

Muchas mujeres y hombre confirmaron su asistencia para mañana. Sabían que la ayuda llegaría, aunque me sintiera sola, no lo estaba.

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