Capítulo 29 LA OFICINA COMO BÚNKER.

La barra espaciadora de mi teclado mecánico devolvió un chasquido defectuoso, atascándose por tercera vez en menos de veinte minutos. Golpeé el plástico con el nudillo del dedo índice, frustrada por la fricción. Llevaba más de cuarenta y ocho horas encerrada en el semisótano de la incubadora tecnoló...

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