Capítulo 34 MARCANDO TERRITORIO.

La satisfacción financiera me duró exactamente hasta la una de la tarde.

Mientras almorzaba una ensalada tibia de salmón en mi escritorio, mi cerebro volvió a calcular las probabilidades de riesgo físico. Expulsé a Julián de mi rascacielos y bloqueé su nombre en los torniquetes de entrada. Pero Val...

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