Capítulo 37 LA PRESENTACIÓN.

El foco de luz blanca incandescente apuntó directamente a mis ojos, cegándome por completo y ocultando las primeras cinco filas de mesas del salón en una mancha oscura. El calor del proyector elevó la temperatura sobre la tarima de madera. Una gota de sudor resbaló por mi nuca y bajó por mi columna,...

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