Capítulo 10: Hablemos

Estaba tan condenadamente cansada. Estaba tan deprimida que ya no era Priscilla. Era una especie de zombi malhumorado.

—¿Hola? ¿Qué demonios pasó? —preguntó Tommy. Él, uno de mis mejores amigos, está aquí, ¡gracias a Dios!

—Yo... yo solo...

—Dios, nena... de verdad estás muy estresada por esta si...

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